jueves, 03 de mayo de 2007

De cómo sabía cuando una dejaba el Opus Dei

Carol

En el Opus Dei es algo tabú hablar o hacer referencia a quiénes le dejan.

Como el fundador ordenó que no hubiera amistades particulares entre las de la Obra, cuando te cambias de centro pierdes toda relación con las que allí se quedan por lo que si alguna abandona la Institución puedes tardar años en enterarte e incluso es posible que nunca lo descubras. Ahora, tras haberme salido, estoy enterándome de antiguas compañeras que lo dejaron hace 10, 15 ó más años.

Tienes sospechas de que una de tu centro ya tiene en la mano el billete de salida del Opus Dei cuando deja de aparecer a los medios de formación o tertulias o cuando el día de Reyes no se presenta a recoger sus regalos. Preguntas y te salen con que tiene problemas de salud o familiares o cualquier otra bola semejante para tapar así que está al borde de irse del Opus Dei (si no es que ya se ha ido). Eso sí, siempre, siempre, siempre terminan con el consabido: “No te preocupes y encomiéndala”, que se traduce por un “No preguntes más sobre ella”.

Pero había un método infalible para descubrir cuando una había dejado el Opus Dei.

Hacía un par de decenas de años que las mujeres normales usaban pantalón y todavía las de la Obra teníamos que emplear falda en su lugar. Me contó una que fue durante mucho tiempo directora (y que ahora está fuera de la Institución) que supuso una gran pelea con don Álvaro (sucesor del fundador) el que consintiera que las del Opus Dei fuéramos libres para vestir igual que nuestras compañeras, hermanas y amigas de fuera. Al final cedió y creo que desde el día en el que nos lo comunicaron no he vuelto a ponerme una falda, salvo caso de estricta necesidad.

Pues bien, si antes de que don Álvaro nos concediera esa magna libertad me topaba por la calle con una vistiendo pantalones estaba completamente segura de que ya había dejado el Opus Dei. Era algo más infalible que si me la hubiera encontrado en los brazos de un tío.

Esa misma antigua directora de la que hablé arriba me afirmó que lo que hizo que don Álvaro permitiera a las mujeres del Opus Dei no usar falda era precisamente eso: que por llevar pantalones, desde lejos, con una simple mirada, se descubría a las que habían dejado la Obra, lo que provocaba un gran escándalo en las que aún seguían dentro.

Mi marido, que entró en el Opus Dei 16 años antes que yo, me cuenta que por los años setenta cuando entraba en una iglesia sabía que mujeres eran de la Obra simplemente porque eran las únicas que llevaban velo cubriéndoles la cabeza; ya que esta norma, como la de sólo usar falda, también estuvo vigente para las del Opus Dei durante muchos años después de que ninguna otra mujer las viviera.

En el Opus Dei no podía tener amigas íntimas, ni me permitían comentar algo en público sobre una que se había ido, ni me dejaban vestir como quería, ni… Pero, eso sí, había algo que desde lo profundo me consolaba, lo que las directoras me repetían a diestro y siniestro: QUE ERA UNA CRISTIANA CORRIENTE COMO LAS DEMÁS.



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Tags: Opus Dei, Exopus, Ex Opus Dei, Cristianos Corrientes, Humor, Ironia, Normas del Opus Dei

Publicado por x2y @ 9:54 | 1 Comentarios | Enviar

Comentarios

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  • Autor: Susybell
  • Fecha: lunes, 12 de mayo de 2008
  • Hora:21:20
Sobre el Opus Dei hay un artiuculo bien documentado:

La verdad sobre el Opus Dei - Una secta peligrosísima
http://www.connuestroperu.com/index.php?option=com_content&task=view&id=1076&Itemid=31